El descubrimiento de Audouinella hermannii en una antigua canaleta de riego del Barranco de Guayadeque supone un nuevo registro de esta especie de alga para Canarias y contribuye a ampliar el conocimiento sobre la biodiversidad de los ecosistemas de agua dulce del archipiélago.
El hallazgo fue realizado por el investigador Emilio Soler Onís y el estudiante Alejandro González, en el marco de un estudio pionero que analiza la presencia y capacidad de adaptación de esta especie a diferentes condiciones ambientales.
Audouinella hermannii es un alga asociada tradicionalmente a aguas frías y templadas y destaca por su capacidad para resistir condiciones ambientales extremas. Su presencia en un entorno más cálido y sometido a determinados niveles de presión humana ofrece una oportunidad para estudiar cómo algunas especies pueden responder y adaptarse a los cambios en las condiciones de su hábitat.
La investigación está vinculada al grupo ECOAQUA y al Observatorio Canario de Algas Nocivas (OCHAB), y pone de manifiesto el importante papel que desempeñan los espacios naturales como auténticos laboratorios vivos para comprender mejor la distribución, dispersión y adaptación de las especies.
Este tipo de descubrimientos resulta fundamental para conocer, valorar y proteger la biodiversidad insular, al tiempo que proporciona información de interés para el seguimiento de posibles transformaciones ecológicas relacionadas con el cambio climático y la actividad humana.
Aunque puedan pasar prácticamente desapercibidas, las algas de agua dulce desempeñan funciones esenciales dentro de estos ecosistemas, contribuyendo al equilibrio y funcionamiento de las comunidades acuáticas.
El descubrimiento de nuevas especies o de nuevos registros para Canarias nos recuerda la importancia de seguir investigando nuestros ecosistemas y de proteger incluso aquellos organismos que, a primera vista, pueden parecer pequeños o poco visibles, pero que forman parte esencial de la riqueza natural de nuestras islas.
